martes, 5 de mayo de 2015

SABADO 14

Este día no estuvo tan mal. Fuimos a la playa, después de un desayuno que parecía hecho por un niño de inicial: un cuadrado de queso, jugo de papaya asentado, y un pequeñísimo trozo de jamón para los que tuvieron suerte de encontrar uno.
Bueno, fuimos a la playa. Tuvimos que caminar para poder llegar a una zona en donde se pueda jugar. A mi, en lo personal, no me gustan los juegos en la playa, por la arena, y que luego me quemo y me arde mucho la piel.
Bueno, llegamos e hicimos una comunidad en forma de círculo, nos sentamos y planeamos cómo hacer una pirámide, que era la actividad que asignaron.
Ganamos.
Luego me puse a cavar hasta encontrar agua. Estaba aburrida. Por mi culpa perdimos el juego de la oruga, porque gateé para coger mi zapato que estaba siendo atropellado por mil personas, nos descalificaron y todos me hicieron sentir al principio mal, pero luego me apoyaron y me dijeron que estaba bien, que le pudo haber pasado a cualquiera.

Nos fuimos. Al fin!! Compré maní y subí al bus. Me senté con Pipo, y conversamos casi todo el camino.
Moría de sed. Así que mi mayor ilusión era ir a almorzar, pero me desanimé obviamente, porque otra vez, la comida estaba HORRIBLE.
Nos dieron tiempo para descansar, yo compré un agua y escuché música.
Después, hubo un juego desesperante, era un tubo con huecos, y cada integrante tenía que poner un dedo, mientras que otros dos iban y traían agua. EN UN EMBUDO. Nos terminamos mojando todos, por suerte le dije a Majo que tirara mis zapatillas lejos, y se salvaron, las de otras personas se mojaron.

En fin, terminó y después hubo otro juego con agua. Luego, para el juego final, fue como una fiesta con jabón, como un tobogán, fue divertidísimo. Pero la mejor parte, fue cuando yo y mis amigas corrimos  nos aventamos a la piscina asi, con ropa. Fue inolvidable.
Bueno, y en la noche, llovió, y amanecí mojada, me resfrié al día siguiente, me dolía el cuello, pero son aquellas cosas que voy a extrañar cuando vaya a la universidad.
Ah deberas, me olvidaba de los más importante de este día. Comimos Pizza. Llamé a mi mama porque me habían querido dar sobras del plato de alguien más, y me trajo. Fue épico, cómo explico que fue una misión ultra secreta ir hasta donde el vigilante a recogerla, pasar por las carpas sin que nadie se diera cuenta. La camuflamos debajo del sleeping de Karime y fuimos a jugar.

Cuando regresamos, nos encerramos yo, Majo y Karime en la carpa de las maletas. Fue alucinante abrir la pizza. Incluso lo grabamos.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario