Este día no estuvo tan mal.
Fuimos a la playa, después de un desayuno que parecía hecho por un niño de
inicial: un cuadrado de queso, jugo de papaya asentado, y un pequeñísimo trozo
de jamón para los que tuvieron suerte de encontrar uno.
Bueno, fuimos a la playa. Tuvimos
que caminar para poder llegar a una zona en donde se pueda jugar. A mi, en lo
personal, no me gustan los juegos en la playa, por la arena, y que luego me
quemo y me arde mucho la piel.
Bueno, llegamos e hicimos una
comunidad en forma de círculo, nos sentamos y planeamos cómo hacer una
pirámide, que era la actividad que asignaron.
Ganamos.
Luego me puse a cavar hasta
encontrar agua. Estaba aburrida. Por mi culpa perdimos el juego de la oruga,
porque gateé para coger mi zapato que estaba siendo atropellado por mil
personas, nos descalificaron y todos me hicieron sentir al principio mal, pero
luego me apoyaron y me dijeron que estaba bien, que le pudo haber pasado a cualquiera.
Nos fuimos. Al fin!! Compré maní
y subí al bus. Me senté con Pipo, y conversamos casi todo el camino.
Moría de sed. Así que mi mayor
ilusión era ir a almorzar, pero me desanimé obviamente, porque otra vez, la
comida estaba HORRIBLE.
Nos dieron tiempo para descansar,
yo compré un agua y escuché música.
Después, hubo un juego
desesperante, era un tubo con huecos, y cada integrante tenía que poner un
dedo, mientras que otros dos iban y traían agua. EN UN EMBUDO. Nos terminamos
mojando todos, por suerte le dije a Majo que tirara mis zapatillas lejos, y se
salvaron, las de otras personas se mojaron.
En fin, terminó y después hubo otro juego con agua. Luego, para el juego final, fue como una fiesta con jabón, como un tobogán, fue divertidísimo. Pero la mejor parte, fue cuando yo y mis amigas corrimos nos aventamos a la piscina asi, con ropa. Fue inolvidable.
Bueno, y en la noche, llovió, y
amanecí mojada, me resfrié al día siguiente, me dolía el cuello, pero son
aquellas cosas que voy a extrañar cuando vaya a la universidad.
Ah deberas, me olvidaba de los más
importante de este día. Comimos Pizza. Llamé a mi mama porque me habían querido
dar sobras del plato de alguien más, y me trajo. Fue épico, cómo explico que
fue una misión ultra secreta ir hasta donde el vigilante a recogerla, pasar por
las carpas sin que nadie se diera cuenta. La camuflamos debajo del sleeping de
Karime y fuimos a jugar.
Cuando regresamos, nos encerramos
yo, Majo y Karime en la carpa de las maletas. Fue alucinante abrir la pizza.
Incluso lo grabamos.
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